Y hasta aquí llega mi repaso a lo que he visto/jugado este pasado año. A diferencia de las entradas anteriores ninguno de los juegos presentes son de 2015
Aclarado todo esto, allá vamos:
Pokemon Zafiro Alfa
"¿Un remake entre lo mejor del año?" Se estará preguntando más de uno. Dejad que me explique: las tres primeras generaciones de Pokemon fueron "mis" generaciones, los juegos a los que más horas eché, con los que más me divertí y por ello les guardo un cariño especial. Con los remakes de las dos primeras ya hechos le tocaba el turno a Hoenn.
Pokemon Zafiro Alfa recoge todas las mejoras hechas en la franquicia desde 2003 y añade otras nuevas como la posibilidad de volar entre rutas. Amplía a su vez los contenidos del juego original con un post-game más interesante, el poder capturar un gran número de legendarios, nuevas megaevoluciones... Se le pueden achacar varios problemas como el descenso de dificultad -crítica recurrente en los últimos juegos de la franquicia- o la ausencia de elementos que estaban en los juegos originales como el Frente Batalla.
Pero a pesar de todo, Pokemon Zafiro Alfa -y Pokemon Rubí Omega- , se trata de un juego para aficionados de Pokemon que gustará tanto a quienes vivieron allá por 2003 la experiencia original como a los más jugadores más recientes.
The Walking Dead Season 1
Tenemos delante al juego que dió a conocer a Telltale Games, una empresa que popularizó de nuevo el género de las aventuras gráficas. Simplificó la fórmula restando dificultad y puzzles y añadiendo más conversaciones y decisiones. Desde entonces apenas han variado las mecánicas en sus sucesivos juegos y puede que ya empiecen a cansar pero no es el caso que nos ocupa.
Ambientada en el universo del conocido cómic y serie de televisión del mismo nombre: en esta primera temporada del juego tenemos cinco episodios donde manejaremos a Lee; un condenado que se encuentra con la pequeña Clementine, una niña que está sola en casa cuando los muertos se levantan de sus tumbas. Desde ese momento seguiremos las desventuras de ambos y el grupo de supervivientes al que se unen.
Se trata de un juego cuyo principal defecto viene de una falsa virtud, desde el principio se hace hincapié en la importancia de nuestras decisiones, como estas afectarán a la historia, pero si lo rejugamos nos daremos cuenta que esas decisiones terminan por influir poco en los acontecimientos del juego, más bien nos sirven para definir la personalidad de Lee y cómo afronta las diversas situaciones que se dan en el juego.
Sin embargo y aunque la historia sea siempre la misma, el punto fuerte del juego es esta misma y sus personajes. La relación entre Lee y Clementine cala muy hondo en el jugador y nos deja momentos bastante emocionales entre ambos -este es el último juego con el que yo, un tipo duro, ha llorado-. Clementine no resulta muy compleja pero a pesar del apocalipsis no deja de ser una niña y nos arrancará alguna sonrisa con la inocencia propia de alguien de su edad. El resto de personajes del grupo resultan menos interesantes pero todos contarán momentos buenos y una historia detrás.
Gravity Rush
Este ha sido el año en el que tras mucho meditarlo me lancé a comprar una Ps Vita. A día de hoy e incluso después de que la propia Sony comentase que no apoyará más la plataforma, sigo sin arrepentirme de comprarla. Opté por una consola de segunda mano y en su memoria contaba ya con varios juegos que me pasé antes de formatearla para usarla a mi gusto. Uno de los juegos era este Gravity Rush.
Gravity Rush es una de las primeras -y únicas- exclusivas de la consola y por tanto uno de los indispensables de su catálogo. En el juego manejamos a Kat, una chica que despierta con amnesia en la ciudad de Hekseville, construida en el aire en torno a un gigantesco pilar. No tarda en descubrir que puede controlar la gravedad y decide usar sus poderes para ayudar a los ciudadanos, quienes se encuentran bajo el continuo ataque de unas criaturas llamadas Nevi.
En lo que se refiere a historia y personajes Gravity Rush deja demasiados cabos abiertos de cara a una segunda parte. Lo cual hace que se sienta incompleto y a medias. Aún así la estética del juego es una delicia y sus personajes y distintos distritos de la ciudad son atractivos visualmente.
Pero el punto fuerte del juego se encuentra en los poderes de control de gravedad. Tanto el movernos por la ciudad, resolver sencillos puzzles y combatir lo haremos usando las peculiares habilidades de Kat. En este aspecto el control está muy pulido y aunque a veces fallaremos por ser poco precisos, no cuesta acostumbrarse y el volar por la ciudad es una maravilla. El juego no cuenta con mucho contenido secundario de interés -las misiones fuera de la historia son simples y repetitivas y las que resultan más jugosas son de pago...- pero a pesar de todo se trata de uno de los mejores juegos de Vita y una primera entrega muy interesante.
Spec Ops The Line
Uno de los juegos que han ganado popularidad y el calificativo de "juego de culto" gracias al boca oreja. En su momento pasó bastante desapercibido y es que visto desde fuera Spec Ops parece otro shooter en tercera persona del montón.
Y aunque no deja de ser lo que es -un shooter- Spec Ops se esfuerza por salirse del molde y reflexionar sobre su propia esencia. La gracia del juego no se encuentra en sus mecánicas -están bien pulidas y resultan disfrutables- si no en todo el comentario que se hace sobre ellas y la violencia.
En Spec Ops encarnaremos al líder de un comando de marines. Dubai ha sido sepultada por una tormenta de arena y el mando americano perdió contacto con el batallón mandado a sacar a la gente de la ciudad, tiempo después se recupera una señal y nuestro comando es mandado a encontrarles. Sin embargo, la situación en Dubai dista mucho de ser ideal y donde antes había lujo y riqueza ahora hay miseria y destrucción.
No quiero hablar mucho sobre su historia y grandes momentos -que creedme, los tiene a puñados- porque Spec Ops es una experiencia a la que es mejor llegar con la menor información posible. Tan solo deciros que no os dejéis llevar por las apariencias y le deis una oportunidad.
Tales of Xilia
Para ser uno de mis géneros favoritos juego muy pocos RPG. El número de horas que requieren me echa para atrás muchas veces y normalmente prefiero jugar 2 juegos en lo que tardo en terminarme un solo RPG. Sin embargo este verano me prestaron una ps3 con muchos juegos entre los que se encontraba este. Deseoso de estrenarme en una de las sagas de JRPG más conocidas decidí darle prioridad y jugarlo el primero, y no me decepcionó.
No nos vamos a engañar, Tales of Xilia no cuenta una historia diferente a lo habitual y algunos de sus giros se ven venir. Pero presenta algunos personajes interesantes y la construcción del grupo de protagonistas es genial. Gracias a conversaciones opcionales a las que podemos acceder pulsando Select cuando se nos avise, no son conversaciones muy importantes para la trama y muchas son algo tontas pero ayudan muchísimo a que nos creamos que nuestro grupo de personajes, son efectivamente un grupo de amigos.
El punto fuerte del juego es su sistema de combate, una de las cosas que más me tira atrás de muchos RPGS son los constantes combates aleatorios, cosa que en Xilia no pasa. Para empezar veremos los enemigos en el mapa por lo que podremos esquivar estos encuentros si así lo queremos, sin embargo, los combates resultan tan dinámicos y divertidos que a no ser que tuviese prisa no me he saltado ninguno. Durante ellos manejaremos a un miembro del grupo, pudiendo realizar ataques normales o artes, las artes consumen MP y la ejecución de combos intercalando ataques normales con artes nos permitirá gastar menos MP. También podremos vincularnos con uno de nuestros compañeros para ejecutar poderosos ataques combinados. Con todo esto, los combates resultan muy dinámicos, rápidos y tremendamente adictivos.
En definitiva, un juego muy divertido, con una historia entretenida y un sistema de combate mucho mejor. Una genial forma de ingresar en la saga Tales, espero este año poder jugar algún otro.
The Last of Us
Segundo juego que pude disfrutar en la Ps3 y uno de los imprescindibles de su catálogo. Iba con cierto recelo ante el que muchos alaban como uno de los mejores juegos de la historia. Pero una vez terminado, la verdad es que algo de razón tienen.
The Last of Us nos pone en el enésimo apocalipsis zombi -zombies hongo esta vez-. Una de las cosas que ayuda a destacar su ambientación frente a otras son sus entornos urbanos tomados por la naturaleza. Al concentrarse los supervivientes en ciudades amuralladas, las antiguas urbes ahora abandonadas han sido reclamadas por la vegetación. A lo largo de nuestra aventura nos encontraremos con espectaculares entornos abandonados, gracias al genial apartado gráfico del título.
Sin embargo, el punto fuerte de The Last of Us y por lo que ha quedado grabado a fuego en todos los que lo han jugado ha sido su historia y personajes. No nos engañemos, el juego no cuenta nada que no hayamos podido disfrutar ya en otros medios -a la cabeza me viene "La carretera" de Cormac McCarthy- pero eso no quita que lo cuente de forma excelente. Ellie y Joel son los dos protagonistas y su relación está muy bien construida desde el primer momento y es genial ver como poco a poco va evolucionando.
Joel resulta un personaje interesante y del que podremos saber más por sus actos o gestos que por lo que dice directamente. Destacar el prólogo del juego el cual nos sirve perfectamente para conectar con él y entender su relación con Ellie.
Pero sin duda mi personaje favorito del título -y el de la mayoría de los jugadores- es Ellie. No es solo que sea un personaje adolescente creíble y genial construido si no que además la relación que se establece entre ella y Joel, su carisma y adorabilidad hacen que el jugador le tome cariño desde el principio.
No son los únicos personajes de la aventura pero los demás solo sirven como comparsas para determinados momentos o están subyugados a servir para el desarrollo de Joel y Ellie, lo cual es una pena porque aunque muchos de ellos son tremendamente típicos, otros, como el hermano de Joel, sí resultan interesantes y apenas se nos cuenta nada sobre él.
Destacar también el combate, que entretiene gracias a la gran cantidad de opciones que pone a mano del jugador. Podemos afrontar casi todos los enfrenamientos de forma violenta y directa o siendo sigilosos -normalmente la mejor opción-. El disparar se siente violento y poco preciso, lo que unido a la escasez de munición nos hará dudar antes de apretar el gatillo.
En definitiva, The Last of Us no es un juego perfecto pero sí es uno de los juegos indispensables de la anterior generación y uno que todo jugador que pueda debería probar.
Catherine
Atlus es una de las desarrolladoras y editoras japonesas más aclamadas y queridas por los seguidores de los RPG. Y siendo uno de mis géneros favoritos, resulta curioso que el primer juego suyo que termino es esta mezcla de puzzles y aventura conversacional.
Catherine es un juego peculiar, divide la acción en día y noche siendo cada parte un género completamente distinto. Durante el día veremos escenas sobre la vida de nuestro protagonista Vincent y podremos controlarle en el bar, sitio en el que entablaremos conversación con nuestros amigos o el resto de parroquianos. Ya de noche, en las pesadillas de Vincent el juego se convierte en un desafio de puzzles, donde tendremos que escalar torres moviendo distintos tipos de bloques.
Catherine resulta interesante en ambas partes del juego, la primera dedicada por completo a la historia resulta interesante por los temas que trata tales como el amor, la infidelidad, el matrimonio o la adultez. No ahonda demasiado en ellos pero algunas reflexiones resultan muy interesantes. La parte dedicada a los puzzles supone un difícil pero muy entretenido reto, con una dificultad habitual a lo que nos tiene acostumbrados Atlus.
Poco más quiero comentar sobre el juego porque me parece mucho más interesante acercarse a él sin saber demasiado sobre el argumento y sus personajes. Cuesta encontrarlo pero Catherine es un experimento muy interesante y que trata temas a los que estamos poco acostumbrados en el medio.
Guacamelee
Ya os hablé en el top de cine sobre "El libro de la vida", una película que recogía toda la estética e historia sobre la festividad mexicana de el día de los muertos. Guacamelee hace lo mismo solo que con un tono mucho más humorístico, añadiendo la pasión por la lucha libre del país centroamericano y una gran cantidad de cameos a Memes y videojuegos.
Nos encontramos ante un juego de estilo Metroidvania -o Castlevania, como prefiráis- en el que se combinan plataformas y combates. Donde exploraremos un extenso mapeado mientras obtenemos nuevos poderes y habilidades que desbloquearán caminos antes inaccesibles.
Aunque las partes de plataformas están bien y resultan divertidas, el punto fuerte de Guacamelee son sus combates. Siendo un luchador enmascarado tenemos a disposición varias habilidades distintas y tendremos que sacarles todo el partido posible para derrotar a los variados enemigos que nos encontraremos.
Guacamelee es un juego divertido, no muy largo y que se puede completar en menos de una semana -si no sois muy completistas, aún menos-. Sus guiños a otros videojuegos o conocidos Memes seguro que os sacan alguna sonrisa y el combate y su estética os mantendrán enganchados el tiempo que dure la aventura.
Gunpoint
En Gunpoint cada nivel será un puzzle en sí mismo donde tendremos que cumplir una serie de objetivos -generalmente hackear un terminal concreto u obtener un objeto determinado- y para ello contaremos con la posibilidad de un sistema de hackeo bastante original en el que conectaremos distintos elementos del escenario. Por ejemplo podemos hacer que al activar un interruptor en lugar de encenderse la luz, el ascensor se active y que cuando llegue a la planta de arriba un enchufe sufra un cortocircuito y fría al guardia que no nos deja pasar.
Gunpoint nos narra una historia con acertados toques de humor, se completa en nada y sabe a poco. Aunque cuenta con distintas elecciones que lo hacen muy rejugable y por suerte contamos con un editor de niveles en el que encontrar niveles que suponen un auténtico reto creado por la comunidad.
A pesar de ser un juego que quizás no ofrezca muchas horas y al cual le vendría bien algo más de contenido que explote todas sus posibilidades, Gunpoint es un juego muy recomendado para todos aquellos que quieran probar un juego de hackeo diferente.
Emily is Away
Llegamos a lo último que pude jugar este año y que se coló automáticamente entre lo mejor. Hablar sobre las mecánicas o los apartados más técnicos de "Emily is Away" es algo bastante inútil, durante el juego simplemente nos dedicaremos distintas opciones de diálogo en una pantalla de mensajería instantánea como el vetusto "messenger". Tampoco cuenta con una historia llena de giros, personajes profundos o grandes situaciones.
Y todo esto es porque la gran virtud de Emily is Away es su capacidad de evocar, de recordarnos aquellas tardes hablando con gente a través del ordenador; de los tiempos de los molestos zumbidos y las macro-conversaciones con diez personas, del "fulanito se ha conectado, espero a que me hable o le hablo yo?". Su historia nos hará ponernos nostálgicos ya que lo mismo hemos tenido una amistad como la de Emily y el protagonista.
Una vez pasados los escasos 30 min que dura el juego y si el juego ha conectado con nosotros nos quedaremos mirando la pantalla reposando lo que acaba de pasar, rememorando a nuestra propia "Emily" o al amigo al que siempre tuvimos allí y no nos dimos cuenta.
Menciones especiales
-Panteón Marino: Me encanta la saga Bioshock y si bien Infinite me encandiló, no llegó al punto de inmersión que alcancé con sus anteriores entregas. Es por eso que la idea de volver a Rapture y continuar la historia de Infinite me atraía muchísimo.
A nivel jugable quizás su segundo capítulo sea el más novedoso incorporando armas como la ballesta y haciendo hincapié en el sigilo para evitar conflictos. Pero lo importante de este DLC es que sirve como epílogo a la historia contada en Infinite.
Bioshock Infinite nos ponía en la piel de Booker en su viaje por Columbia intentando rescatar a Elizabeth, íbamos aprendiendo más sobre el hombre que era, el hombre que fue y el hombre que pudo haber sido. El acto final del juego giraba sobre la redención de Booker, cómo afrentaba sus pecados y hacía lo posible para expiarlos.
Aunque en Panteón Marino -o Burial at the Sea en inglés- manejemos a Booker en su primer capítulo, en verdad es la historia de Elizabeth, su momento de afrontar todo lo sucedido en Columbia y las consecuencias de sus actos. Al final Rapture solo es un marco con cameos y guiños a los dos primeros Bioshock en el que Elizabeth se desenvuelve y descubre quién es.
-Star Wars: Knights of the old republic: Ya dije en el top de cine lo que significa esta saga para mí y a pesar de ello aún no había jugado a uno de sus mejores videojuegos. Lo intenté cuando salió pero mi pobre ordenador no podía moverlo así que con pena me limité a investigar su historia. Por suerte a finales de 2014 -por eso figura en menciones especiales, no lo jugué enteramente en 2015- he podido jugarlo y he de decir que me ha encantado.
Knights of The Old Republic -KOTOR abreviado- posee lo habitual en los juegos de Bioware: un grupo de personajes carismático, decisiones y un sistema de "karma" que nos permite elegir de qué manera se comporta nuestro personaje. KOTOR es la experiencia más cercana a sentirse un Jedi/Sith que podemos encontrar en un videojuego. No solo cuenta con una historia y personajes a la altura de la saga si no que sirve para expandir su universo presentando nuevos ambientes o conceptos.
Aunque ya no tenga validez dentro del Canon de Star Wars, me parece un indispensable dentro de la franquicia que cualquiera interesado en la saga y en los juegos de rol debería probar.
-Dark Souls: Otro que empecé en 2014 -o antes- y que he terminado este 2015
Poco se puede añadir a lo que todo el mundo sabe ya sobre Dark Souls, es un juego que se ha hecho muy conocido gracias al ruido que hace su comunidad -y porque es un juego que favorece mucho que se hable de él comentando estrategias, secretos o teorizando sobre su historia-
Dark Souls va más allá de su dificultad endiablada, es un juego genial diseñado y con un gusto por el detalle increíble en el que el escenario y los enemigos nos cuentan la historia. Donde cada objeto u obstáculo está puesto en el sitio que le corresponde y siempre hay un secreto tras cada esquina.
No hay mucho que pueda aportar a todo lo que se ha escrito ya , salvo que lo juguéis. Es mejor si sabéis poco sobre él -para evitar perderos sorpresas- pero en ocasiones puede resultar algo lioso y si la sensación de indefensión o no saber que hacéis os supera no dudéis en consultar puntualmente una guía.














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